El Medio Ambiente en peligro a causa de nuestro consumo irresponsable

El Medio Ambiente en peligro a causa de nuestro consumo irresponsable
Medio ambiente en peligro a causa de nuestro consumo responsable

A pesar de todas las acciones que se han realizado en los últimos años para instar a las marcas, sobre todo del mundo de la moda, a que controlaran la producción industrial en los países de origen para detener las emisiones de CO2, la utilización de productos tóxicos en sus productos, ya prohibidos desde hace años en Europa y los vertidos tóxicos incontrolados en ríos y canales, amenazando la salud de las personas.

Hace años los estados miembros de la UE acordaron prohibir una sustancia química, los etoxilatos de nonilfenol (NPE), que se encuentran ampliamente en la ropa importada,  y que supone un “riesgo inaceptable” para el medio ambiente.
Los NPE pueden degradarse en el medio ambiente en otras sustancias incluyendo el nonilfenol (NP). os NPE “alteran el desarrollo sexual y afectan al sistema reproductivo”, por lo que, incluso en bajas concentraciones, “representan una gran amenaza para el medio ambiente y la salud humana”.

Greenpeace lanzó en 2001 una fuerte campaña contra la utilización de productos tóxicos en la industria de la moda y denunció los vertidos de los mismos en ríos. Su campaña Detox, fue de lo más sonado, cuando en 2011 realizaron un estudio de investigación que halló sustancias tóxicas capaces de producir desarreglos hormonales en ropas de 14 marcas multinacionales vendidas en todo el mundo, un mes después de denunciar la presencia de estas sustancias en vertidos de factorías textiles chinas. Halló, en dos tercios de los 78 productos estudiados, recogidos en tiendas de 18 países, nonilfenol etoxilato (NPE), sustancia prohibida en la Unión Europea y con fuertes restricciones en China.

Vertidos China

Según estos datos, todos pensaremos que las grandes marcas se habrán puesto manos a la obra para reparar este daño y hacerlo realidad, tener por fin ropa no tóxica en nuestros armarios.

Pero la realidad es otra bien diferente, la mayoría de las marcas se comprometen a eliminar los tóxicos de aquí a 2020, y en realidad esto es un gran esfuerzo, pero los consumidores necesitamos más.

Si pensamos que desde el 2011 hemos avanzado algo, pues bien, parece que algunas marcas van haciendo lentamente los deberes, pero estamos lejos de tener realmente ropa que no afecte a nuestra salud y los vertidos tóxicos se continúan produciendo a diario.

El pasado enero de 2016, Greenpeace volvió a realizar un estudio analizando 40 productos de varias marcas de ropa y equipamientos de montaña y todos salvo cuatro contenían PFC (per- y poli- fluorocarbonos) para impermeabilizar sus prendas, a pesar de presentarse todas ellas como empresas sostenibles y comprometidas con la naturaleza. Una vez liberados en el medio ambiente, algunos PFC se degradan muy lentamente y se expanden con facilidad. Algunos de estos compuestos son susceptibles de dañar la reproducción, favorecer el desarrollo de tumores y afectar al sistema hormonal.

Greenpeace ha analizado 40 productos adquiridos en 19 países y ha hallado PFC no solo en ropa, sino también en calzado, tiendas de campaña, mochilas, cuerdas e incluso en sacos de dormir. Tan solo cuatro de los productos testados estaban libres de PFC. Además, a pesar de que la mayoría de las marcas examinadas aseguran que no utilizan los PFC más peligrosos de cadena larga*, este tipo de compuestos fueron encontrados en altas concentraciones en 18 de los productos analizados.

“Hemos encontrado altos niveles de PFOA* en productos de The North Face o Mammut, a pesar de que esta sustancia ya ha sido prohibida en Noruega, algo decepcionante para los amantes de los deportes de montaña que quieren que sus prendas sean tan sostenibles como los lugares que exploran”, ha asegurado Mirjam Kopp, responsable de la campaña Detox de Greenpeace.

*Los PFOA son uno de los PFC de cadena larga más comunes y están vinculados a efectos perniciosos para la salud como el cáncer.

Las noticias de contaminación del suelo, el aire y el agua en China son prácticamente todas las semanas. Algunas pequeñas poblaciones de agricultores al sur de China han tenido que denunciar públicamente los vertidos por temor a que su siembra regada con agua contaminada quede inservible y no tengan medio de subsistencia, ya que las autoridades miran hacia otro lado, dado que las fábricas textiles, de cuero, de hierro… son las que dan trabajo a la mayor parte población.

Si bien, se ha conseguido que algunos países prohíban estas sustancias peligrosas y las marcas comienzan a avanzar en su cambio hacia una moda más limpia, nosotros nos preguntamos, ¿Quién puede cambiar esta situación? ¿No pensáis, que los que debemos cambiar la situación somos nosotros, los consumidores, no consumiendo estos productos importados?

¡El consumidor tiene el poder! todos los días con nuestra decisión de compra podemos cambiar a mejor la situación.

Si consumimos productos propios o fabricados en España o Europa, estaremos comprando productos menos nocivos, realizados por empresas que crean trabajo digno, estaremos ayudando a generar más empleo y por lo tanto nuestra economía mejorará.

Comienza hoy tu CONSUMO RESPONSABLE.

Nuestra adicción a la moda rápida (fast fashion), el creciente número de prendas que se fabrican, venden, usan y tiran está amplificando el impacto ambiental y social de la moda ¡Compra sólo lo que realmente necesites!

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